jueves 8 de octubre de 2009

Los contratos de confidencialidad

Si hemos decidido contratar el desarrollo de nuestro proyecto a una empresa externa, deberemos solicitar varios presupuestos para poder comparar y tomar una decisión correcta. Y si queremos que estas empresas puedan presentarnos una propuesta realista del trabajo que hay que hacer, tendremos que explicarles nuestra idea de la forma más detallada posible y eso, si tenemos miedo de que nos puedan copiar la idea, puede ser un problema.

Nuestra visión es que explicar abiertamente nuestra idea es positivo, ya que nos permite recibir opiniones de otras personas que pueden enriquecerla, pero si aún así queremos asegurarnos de que la empresa a la que se la estamos explicando no nos la va a copiar, podemos utilizar un contrato de confidencialidad (en inglés NDA - Non Disclosure Agreement). Se trata de un acuerdo privado entre quien tiene la idea de proyecto y la empresa que lo va a desarrollar (de momento, a presupuestar) por el que la empresa receptora de la información se compromete a no llevar a cabo un proyecto basado en esa información recibida.

La realidad es que, en cuanto nuestro proyecto vea la luz, es susceptible de ser copiado, por lo que la protección que tenemos de nuestra idea es muy relativa.