El primer paso a realizar para incorporar un TPV Virtual a nuestro proyecto web es contactar con la oficina de la entidad bancaria con la que trabajamos habitualmente, y solicitar la activación del servicio. La entidad nos facilitará un número único de comercio que nos permitirá utilizar su pasarela de pago.
El funcionamiento de la pasarela de pago es el siguiente: desde la página de confirmación del pedido, realizamos una llamada al servidor seguro de la entidad bancaria indicándole un número de pedido y su importe. El servidor seguro de la entidad bancaria muestra entonces un formulario en el que el usuario introduce su número de tarjeta y la fecha de caducidad de la misma. La entidad procesa los datos y acepta o rechaza la operación. En ambos casos, devuelve unos datos que nos permiten crear una página de información para el usuario, en la que le indicamos si la transacción ha sido realizada o no, y los próximos pasos que se van a seguir (en caso de éxito, el envío del producto o la activación del servicio).
Una de las ventajas de este sistema es la privacidad para el usuario, ya que ni el banco recoge información acerca del servicio o producto que está adquiriendo el usuario, ni el propietario de la tienda tiene acceso al número de tarjeta de crédito.
El TPV Virtual incluye una herramienta web en la que podemos comprobar las transacciones realizadas, y efectuar devoluciones si fuera necesario.