Una de las decisiones más importantes que tendremos que tomar es elegir un dominio para nuestro proyecto. Se trata de una decisión crucial, ya que el dominio será la bandera de nuestro proyecto, por lo que ante todo tenemos que sentirnos cómodos con él, y conseguir que atraiga a los usuarios para que visiten nuestro sitio web de forma recurrente.
El dominio que finalmente escojamos se compone de nombre de dominio y extensión. A continuación los analizamos por separado:
El nombre del dominio
Existen dos puntos de vista totalmente opuestos; los que prefieren un nombre de dominio compuesto por palabras clave y los que prefieren que sea una marca nueva.
Los nombres de dominio compuestos por palabras clave son los que incluyen aquellos términos que describen el proyecto o su contenido. Las ventajas principales son que ayudan al posicionamiento del proyecto en los buscadores, y que describen qué tipo de información va a encontrar el usuario.
Los nombres de dominio que son marcas nuevas suelen ser nombres cortos, y pueden tener o no relación con la temática del proyecto. Carecen de la ventaja en el posicionamiento que otorga el uso de palabras clave, pero si se eligen bien pueden dar buenos resultados. Los nombres fáciles de pronunciar y escribir, que suenen bien, y que no sea necesario deletrear a los interlocutores, pueden acabar por convertirse en marcas de referencia. La mayoría de proyectos de éxito optan por este tipo de nombres de dominio, por lo que pueden ser buena solución (ejemplos: Yahoo o Google).
Recomendar uno u otro depende del objetivo del proyecto. Este blog, por ejemplo, no pretende crear una marca reconocida, sino ofrecer información a quien está pensando en desarrollar un proyecto web, por lo que para nuestro nombre de dominio elegimos palabras que describen el contenido que ofrecemos, lo que nos permite posicionarnos mejor y llegar a más usuarios.
La extensión del dominio
La extensión más común y reconocida es la .com, por lo que si está disponible, es la que debemos registrar. Cualquier usuario que conozca nuestra marca, probará en primer lugar con la extensión .com, por lo que si ese dominio está en posesión de otra persona, perderemos al usuario. Las extensiones .net o .org también tienen cierto reconocimiento, pero a veces es preferible buscar otro nombre de dominio que tenga el .com libre que no registrar un .net o.org. Los dominios locales, como el .es en España, son también interesantes cuando nuestro proyecto ofrece versiones para diferentes paises o idiomas.
La recomendación para un proyecto web en España es que registre siempre los dominios .com y .es, y si le es posible, el resto de extensiones para evitar que lo hagan posibles competidores. A evitar guiones, números y caracteres regionales ("ñ").